El nuevo contenido de la expansión Diablo 4: Lord of Hatred ha traído consigo importantes cambios en las clases, destacando las mejoras significativas para los druidas y necromantes. Los druidas ahora pueden elegir libremente su forma sin estar limitados a la transformación tradicional, lo que les permite utilizar habilidades de tormenta y tierra en su forma humana, facilitando la creación de builds más versátiles.
Por su parte, los necromantes son considerados los más beneficiados con esta expansión. Blizzard les ha otorgado la capacidad de comandar hasta 28 minions al mismo tiempo, lo que incluye la posibilidad de dirigir a sus esqueletos hacia los enemigos. Además, todos los minions pueden ser gestionados desde el árbol de habilidades, con nuevas mecánicas que permiten invocar a guerreros esqueléticos de manera pasiva cerca de cuerpos de monstruos.
El Libro de los Muertos, mecánica única de los necromantes, sigue permitiendo sacrificar minions para obtener bonificaciones, al mismo tiempo que se pueden invocar versiones más débiles en combate. Esto ofrece la posibilidad de utilizarlos como tanques o para activar efectos específicos de equipo, sin comprometer su uso en combate.