Gigabyte ha presentado su nueva serie de fuentes de alimentación Gaming, diseñadas para proteger los sistemas de alto rendimiento. Estos dispositivos, conocidos como el "Hardware Guardian", incorporan la tecnología de monitoreo térmico activo T-Guard, que permite supervisar en tiempo real las temperaturas de los conectores 12V-2x6.
La serie incluye modelos de 750 W, 850 W y 1000 W, totalizando seis opciones, algunas con un diseño estético en blanco y plata. Además, han recibido la certificación Cybernetics ETA Platinum y mantienen el estatus 80 Plus Gold, garantizando así su eficiencia energética. Para mayor seguridad, cuentan con sensores que reducen la potencia al GPU ante cualquier anomalía detectada.
Estos nuevos PSUs también presentan un diseño de cable de dos colores para evitar errores de conexión. Gigabyte respalda su calidad con una garantía de 10 años, lo que ofrece tranquilidad a los usuarios. Con estas innovaciones, la compañía busca competir en el mercado de fuentes de alimentación, ofreciendo soluciones que aseguran el correcto funcionamiento de los componentes de PC.